Si se acerca la fecha de la inspección y te preguntas qué revisar antes de la ITV para no llevarte sorpresas, estás en el lugar adecuado. Muchos conductores acuden sin preparar mínimamente el coche y se encuentran con defectos que podrían haberse evitado fácilmente con una simple lista de comprobaciones previas.
En este artículo encontrarás una guía clara y ordenada con todo lo que deberías revisar antes de la ITV: luces, neumáticos, frenos, documentación, carrocería y muchos otros detalles que el inspector tendrá en cuenta. Puedes usarla como checklist práctico y seguir los pasos punto por punto.
Documentación imprescindible antes de ir a la ITV
Antes de revisar el coche, asegúrate de que no te falta ningún papel. Sin la documentación obligatoria ni siquiera podrán comenzar la inspección.
- Permiso de circulación: es el documento que identifica al vehículo y a su titular. Comprueba que los datos coinciden con la matrícula y el modelo del coche.
- Tarjeta de ITV o ficha técnica: en ella figuran las características técnicas, reformas y las inspecciones anteriores. Debe estar en buen estado y ser la versión más reciente.
- Recibo del seguro en vigor (o posibilidad de consulta telemática): aunque muchas estaciones lo verifican por sistema, es recomendable llevar un justificante del seguro obligatorio pagado.
- DNI o identificación personal: en algunas estaciones pueden solicitar identificar al conductor que presenta el vehículo.
Sin estos documentos, corres el riesgo de que te rechacen la inspección y tengas que volver otro día, perdiendo tiempo y, en algunos casos, pagando una nueva tasa.
Revisión básica del exterior del coche
La apariencia exterior del vehículo también cuenta. Aunque la ITV no es un concurso de belleza, ciertos desperfectos pueden considerarse defectos leves o incluso graves.
Parabrisas y lunas
- Grietas y fisuras: revisa especialmente la zona del campo de visión del conductor. Un impacto grande o una grieta que atraviese la luna delantera puede ser motivo de defecto grave.
- Visibilidad: limpia bien el parabrisas, las lunas laterales y la trasera, tanto por fuera como por dentro. El vaho, suciedad o grasa interior pueden reducir la visibilidad y llamar la atención del inspector.
Carrocería, parachoques y espejos
- Elementos sueltos: comprueba que los parachoques, retrovisores exteriores, molduras y pasos de rueda estén bien sujetos, sin piezas a punto de desprenderse.
- Cortes o aristas vivas: un golpe fuerte que deje partes metálicas cortantes al descubierto puede suponer un defecto grave por riesgo para peatones y otros vehículos.
- Espejos retrovisores: deben estar completos, con el espejo sin roturas y con movimiento suficiente para regular la posición.
Matrículas
- Legibilidad: la matrícula debe poder leerse con claridad, sin letras borradas ni deformadas.
- Fijación: asegúrate de que está bien sujeta, sin estar doblada ni a punto de soltarse.
- Tipo homologado: evita matrículas no reglamentarias (fuentes decorativas, colores distintos, marcos que tapen parte de los caracteres, etc.).
Luces y señalización: uno de los puntos clave
El sistema de alumbrado y señalización concentra un alto porcentaje de defectos en la ITV. Es sencillo de revisar y muy recomendable hacerlo con calma antes de acudir.
Luces delanteras
- Cortas o de cruce: comprueba que funcionan las dos. Si una falla, cámbiala antes de la inspección.
- Largas o de carretera: verifica que se encienden correctamente y que alternan bien con las cortas.
- Antinieblas delanteros (si los lleva): deben funcionar y encenderse sólo cuando corresponda según el mando.
- Regulación de altura: si tu vehículo tiene regulador de altura de faros, comprueba que el mando funciona y varía el haz de luz.
Luces traseras
- Posición trasera: verifica que las dos luces de posición traseras se enciendan.
- Luces de freno: pisa el pedal de freno y pide a alguien que confirme que se encienden todas, incluida la tercera luz de freno si tu coche la equipa.
- Intermitentes: confirman que todos los indicadores (delanteros, laterales y traseros) parpadean correctamente, incluidos los de emergencia.
- Luz de marcha atrás: pon la marcha atrás y revisa que la luz trasera blanca se enciende.
- Antiniebla trasero: es obligatorio y debe funcionar. Asegúrate de identificar cuál es y de que se ilumina con la tecla correspondiente.
- Iluminación de matrícula: revisa que la luz que alumbra la matrícula trasera funciona y permite leerla sin problemas.
Es muy recomendable llevar alguna bombilla de repuesto. En muchas ocasiones, si se funde una luz durante la propia ITV, pueden permitirte cambiarla allí mismo y evitar repetir inspección.
Neumáticos: estado, medidas y presión
Los neumáticos son un elemento de seguridad crítica y reciben mucha atención en la inspección. Debes comprobar tanto el desgaste como su conformidad con lo indicado en la ficha técnica.
Profundidad del dibujo
- Mínimo legal: la profundidad mínima del dibujo es de 1,6 mm. Si el neumático está muy gastado o muestra los testigos de desgaste, deberías cambiarlo antes de la ITV.
- Desgaste irregular: inspecciona si hay zonas más lisas en los bordes o en el centro. Podría indicar problemas de alineación o presión incorrecta y también ser motivo de defecto.
Medidas y equivalencias
- Medida homologada: comprueba que el tamaño indicado en el lateral del neumático coincide con el de la ficha técnica, o que se trata de una medida equivalente homologada.
- Mismo tipo por eje: en un mismo eje (delantero o trasero) los neumáticos deben ser del mismo tipo, marca y tamaño. Mezclar modelos diferentes puede suponer problema.
Estado general y presión
- Cortes o deformaciones: busca grietas, bultos, trozos de goma desgarrada o alambres al descubierto.
- Presión correcta: infla los neumáticos según las indicaciones del fabricante (suelen figurar en una pegatina en la puerta o en la tapa del depósito). Una presión adecuada mejora el comportamiento en el frenado y la estabilidad durante la prueba.
Sistema de frenos y dirección
Aunque no puedas medir con precisión la eficacia como en la línea de inspección, sí puedes detectar señales de advertencia antes de la ITV.
Frenos
- Sensaciones al frenar: en una zona segura, realiza varias frenadas progresivas. Si notas vibraciones fuertes en el volante, tirones hacia un lado o ruidos metálicos, conviene revisar el sistema en un taller.
- Recorrido del pedal: si el pedal se hunde demasiado o se siente esponjoso, puede indicar aire en el circuito o desgaste de pastillas y discos.
- Freno de mano o estacionamiento: en una ligera pendiente, acciona el freno de mano y comprueba que retiene el vehículo correctamente.
- Líquido de frenos: revisa el nivel en el depósito del compartimento del motor. Si está por debajo del mínimo, rellena con el tipo adecuado y pide revisión en un taller, ya que podría indicar desgaste de pastillas o fugas.
Dirección
- Holguras: con el coche parado, gira ligeramente el volante a izquierda y derecha. No debería haber un tramo “muerto” sin respuesta.
- Ruidos al girar: en maniobras a baja velocidad, escucha si aparecen crujidos o golpes. Pueden ser síntoma de avería en la dirección o en la suspensión.
- Volante centrado: en recta, el volante debe ir aproximadamente centrado. Si el coche tiende a irse a un lado, quizá sea necesario un alineado.
Motor, emisiones y sistema de escape
La prueba de gases es uno de los momentos clave de la ITV. Una pequeña puesta a punto puede marcar la diferencia, especialmente en vehículos diésel y coches con muchos kilómetros.
Nivel de aceite y otros fluidos
- Aceite del motor: comprueba el nivel con la varilla en frío o tras unos minutos de reposo. Debe estar entre el mínimo y el máximo. Evita acudir con un nivel muy por encima del máximo.
- Refrigerante: revisa que el vaso de expansión tiene el nivel correcto y que no hay restos de fugas en mangueras.
- Líquido limpiaparabrisas: rellénalo; su ausencia puede considerarse defecto leve al comprobar el funcionamiento del sistema de lavado.
Emisiones y escape
- Fugas de escape: con el motor en marcha, escucha si hay soplidos inusuales en la línea de escape. Un tramo perforado o un silencioso roto son motivo de defecto grave.
- Humo excesivo: observa el color del humo. Un humo negro denso o azulado puede indicar problemas de combustión o consumo de aceite y derivar en rechazo en la prueba de gases.
- Filtro de aire: un filtro de aire muy sucio aumenta el consumo y las emisiones. Si hace mucho que no lo cambias, es buena idea sustituirlo antes de la inspección.
- Conducción previa a la ITV: en motores diésel, es recomendable realizar un recorrido de varios kilómetros a régimen medio-alto (siempre respetando los límites) para que el motor alcance buena temperatura y expulse restos de carbonilla.
Suspensión y bajos del vehículo
Aunque la comprobación en la ITV se hace en banco de suspensión y foso, puedes hacer una revisión visual sencilla.
Amortiguadores
- Balanceos excesivos: empuja con fuerza hacia abajo una esquina del coche y suéltala. El vehículo no debería rebotar varias veces; si lo hace, puede indicar amortiguadores muy gastados.
- Fugas de aceite: observa la parte exterior de los amortiguadores desde la rueda. Si están muy manchados de aceite, podrían ser causa de defecto grave.
Bajos y elementos sueltos
- Protectores y cubrecárter: revisa que no haya piezas colgando o sujetas con bridas improvisadas.
- Fugas visibles: observa el suelo donde aparcas habitualmente. Manchas abundantes de aceite, refrigerante o combustible son un indicio de fuga que será revisado en la ITV.
Interior del vehículo: seguridad y mandos
El inspector también comprobará distintos elementos del interior relacionados con la seguridad activa y pasiva del coche.
Cinturones de seguridad y asientos
- Cinturones: comprueba que todos se abrochan y desabrochan correctamente, recogen bien y no presentan cortes en la cinta.
- Anclajes: asegúrate de que los anclajes de los cinturones y de los asientos infantiles están firmes y en buen estado.
- Asiento del conductor: debe poder regularse correctamente y quedar firmemente fijado en su posición sin moverse solo.
Mandos, testigos y otros elementos
- Claxon: verifica que funciona al presionar el volante.
- Limpiaparabrisas: prueba todas las velocidades y el sistema de lavado. Cambia las escobillas si apenas limpian.
- Testigos del cuadro: al arrancar, revisa si quedan encendidos testigos de fallo de motor, airbag, ABS, ESP u otros. Algunos de ellos pueden suponer defecto grave.
- Airbags: aunque no puedas comprobar su interior, el testigo de airbag no debe quedar encendido de forma permanente.
Elementos obligatorios a bordo
Además de revisar el vehículo, la normativa exige llevar ciertos elementos de seguridad. Su ausencia suele considerarse defecto leve, pero conviene solucionarlo de antemano.
- Chaleco reflectante: debe estar accesible desde el interior del habitáculo, no en el maletero.
- Triángulos de preseñalización: actualmente siguen siendo obligatorios (salvo cambios normativos futuros) y debes llevar, como mínimo, dos.
- Rueda de repuesto o kit antipinchazos: si llevas rueda de repuesto, comprueba su presión y que dispones de gato y llave. Si tu vehículo viene con kit de reparación, revisa su caducidad.
Lista práctica de comprobaciones previas antes de la ITV
Para que no se te escape nada, puedes usar este resumen como checklist justo antes de ir a la inspección:
- Documentación: permiso de circulación, ficha técnica y seguro en vigor.
- Carrocería: parachoques y espejos bien sujetos, sin aristas cortantes.
- Parabrisas y lunas: sin grietas importantes en el campo de visión y bien limpios.
- Matrículas: legibles, sin doblar y con iluminación trasera operativa.
- Luces: posición, cruce, carretera, intermitentes, freno, marcha atrás, antiniebla y luz de matrícula.
- Neumáticos: dibujo suficiente, sin cortes ni bultos, medidas homologadas y presión correcta.
- Frenos: sin ruidos ni tirones, pedal firme y freno de mano efectivo.
- Dirección: sin holguras extrañas ni ruidos al girar.
- Motor: niveles de aceite, refrigerante y limpiaparabrisas correctos.
- Escape: sin fugas ni ruidos anómalos, sin humo excesivo.
- Suspensión: sin fugas en amortiguadores y sin balanceos exagerados.
- Interior: cinturones en buen estado, claxon, limpiaparabrisas y testigos del cuadro sin fallos.
- Equipamiento obligatorio: chaleco reflectante, triángulos y rueda de repuesto o kit en regla.
Siguiendo esta lista de comprobaciones previas antes de la ITV reducirás al mínimo las posibilidades de encontrar defectos evitables y aumentarás las opciones de pasar la inspección a la primera, ahorrando tiempo, dinero y desplazamientos innecesarios.